sábado, 15 de abril de 2017

Algunos apuntes sobre el ELN, guerrilla todavía en activo; Equipo de Bitácora (M-L), 2017


«El Ejército de Liberación Nacional (ELN) nace como guerrilla campesina hacia 1964.

En lo social se caracterizaba en su origen como otros grupos en los campesinos, la juventud y las bases de los partidos revisionistas y tradicionalistas-populistas:

«En la lectura que las fuerzas políticas de oposición fueron haciendo del fenómeno cubano, en relación con sus específicas condiciones históricas, se estructuraron distintas tendencias que se expresarían al menos en tres formas organizativas: Grupos juveniles, de estudiantes e intelectuales, separados de los partidos populistas que se organizaron en forma muy similar a la del Movimiento 26 de Julio. Son ejemplo de esta tendencia, para el caso argentino, La Juventud Peronista (JP), El Movimiento Peronista Revolucionario (MPR), Montoneros y las Fuerzas Armadas Peronistas. Los Focos insurreccionales fueron otra modalidad de organización. Guiados por la concepción guevarista tuvieron un origen político variado: El ELN Colombiano, se nutrió fundamentalmente de la población campesina, pero, en su construcción y consolidación jugó un papel central la juventud proveniente del Partido Comunista (PC), El Movimiento Revolucionario Liberal (MRL), y el Movimiento Obrero Estudiantil y campesino (MOEC); El ELN peruano y los Fuerzas Argentinas de Liberación (FAL), reclutaron sus bases de las secciones juveniles de los partidos comunistas; El Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) en Argentina, se generó en los partidos trotskistas, Los Tupamaros, en el Uruguay y el MIR Chileno cooptaron las bases de los partidos socialistas». (Carlos Medina Gallego; FARC-EP Y ELN; Una historia política comparada (1958- 2006), 2010)

El grupo se fundó debido a la influencia de la Revolución Cubana de 1959. Dicho influjo haría que en el ELN se tuvieran unas características castro-guevaristas muy claras con unas más claras si caben consecuencias visibles:

«La primera se prestaba para que en el desarrollo de la concepción del foco guerrillero, dadas las particulares condiciones de la lucha, afloraron las posiciones militaristas; la segunda, contenía el germen del vanguardismo revolucionario que distanció durante décadas los distintos grupos de izquierda; y la tercera, generó una lectura subjetiva de los realidades nacionales, que se acomodaba más a los condiciones y necesidades de las organizaciones, que a la realidad y especificidad de los conflictos, los sectores sociales y las regiones. Esto se reflejó en la dificultad que tuvieron las organizaciones armadas, entre ellas el ELN, de articular sus proyectos político-militares al movimiento de masas y de imprimirle a éste una dinámica transformadora». (Carlos Medina Gallego; FARC-EP Y ELN; Una historia política comparada (1958- 2006), 2010)

También el grupo se da en su momento debido a la situación de miseria en el campo como ya explicamos en el caso de las FARC-EP, aunque también debido a la evidencia de que en la política colombiana se negaba a las clases bajas a ejercer su voz y participación en el poder político.

viernes, 14 de abril de 2017

[Bandera Roja] Nuevas tácticas de alianza con los partidos del puntofijismo, el recrudecimiento de las luchas fraccionales y el interesado ocultamiento de la historia; Equipo de Bitácora (M-), 2017


«A partir de principios del nuevo milenio, Bandera Roja toma una posición ultraoportunista respecto al régimen chavista que le hará famoso incluso fuera de su país: aliarse con la vieja ristra de partidos de Acción Democrática/COPEI o herederos:

«En las llamadas mega elecciones para el año 2000 ya el Movimiento Democrático Popular (MDP) desaparece y Bandera Roja (BR) aparece con su tarjeta electoral y apoya la candidatura de Arias Cárdenas a la presidencia de la república. (...) En las elecciones parlamentarias de 2011 participa en alianza con otras organizaciones. Para el 12 de febrero del 2012 se realizan las primarias y Bandera Roja (BR) apoya a Pablo Pérez como candidato a la presidencia de la república. En las elección para presidente del domingo 7 de octubre 2012. Bandera Roja apoyo a Capriles Radonski y fue uno de los pocos partidos de la oposición que no saco su tarjeta y mando a votar por la tarjeta de la unidad MUD –Mesa de Unidad Popular: Anotación de Bitácora (M-L)–. Las elecciones regionales hechas el día 16 de diciembre del 2012 para elegir a los gobernadores y diputados a los consejos legislativos de cada estado Bandera Roja apoyó a todos los candidatos de la MUD. En abril del año 2013 se repiten las elecciones a presidente por la muerte de Chávez y Capriles Radonski es nuevamente candidato por la oposición. Bandera Roja lo apoya y va con la tarjeta de la MUD». (Bandera Roja, Reseña Historia de Bandera Roja, 2012)

Todo este entramado de alianzas y la conexión de muchos de sus dirigentes con organismos más que sospechosos, le ha valido a Bandera Roja las acusaciones de ser otra agencia más del imperialismo estadounidense en Venezuela –algo que el chavismo como con otros nexos de similares partidos ha aprovechado para hacer propaganda y excusar  sus desastrosas políticas y justificar su régimen–. Pero no necesitamos indagar en este documento sobre esas acusaciones para demostrar que su política está bajo el ala de uno de los sectores de la burguesía venezolana, su política destapa ese hecho, estén financiados o no desde el exterior es un aspecto importante pero siempre secundario.

Los resultados de estas elecciones tampoco son satisfactorios para la dirección. En las elecciones presidenciales del 2000 sacaron 16.582 votos, que significaba un 0,26% del voto del electorado, en las elecciones de 2010 el número de votos es de 82.790, lo que viene a ser un 0,5% de votos del electorado. Siendo para aquel entonces las elecciones y la búsqueda de pequeñas cuotas de poder la única preocupación real de sus líderes parasitarios, estos sucesivos fracasos recrudece la lucha interna y resulta en un nuevo choque en la dirección que se salda con escisiones sucesivas:

«La tercera división es el 2007 cuando un grupo de la militancia de Bandera Roja, se separa del partido y crea Vanguardia Popular, teniendo su fuerza en el oriente de Venezuela». (Bandera Roja; Historia de Bandera Roja, 2012)

Ese grupo Vanguardia Popular (VP), aunque de postura antichavista, no dista de cualquier otro partido socialdemócrata donde enfoca sus puntos en la falta de unidad nacional, la miseria, el desempleo, la inflación, pero siempre desde un punto de vista reformista. Eso nos indica que las disputas entre los cabecillas de Vanguardia Popular y Bandera Roja no se basaron en torno a principios sino en disputas de tipo personalistas, arribistas, cuotas de poder. De hecho Bandera Roja han seguido participando con Vanguardia Popular en muchos actos y coaliciones electorales.

Entre fracasos y fracasos electorales, ante el descrédito nacional e internacional cosechado, con la deserción de militantes y con cuotas de influencia cada vez más bajas entre la población, en Bandera Roja surge un nuevo problema fraccional entre la fracción de Eder Puerta y la de Gabriel Puerta Aponte. La fracción de éste último describiría así los hechos:

«Bandera Roja sufre la cuarta decisión el  15 de agosto de 2012. Cuando una fracción o quinta columna dirigida por Pedro Veliz,  Dick Guanique,  Eder Puerta, Eduardo Torres, Amilcar Morales, Alba Rosa Barreto, Edgar Maestre, Inti Rodríguez, Argenis González, Rubén Briceño, Nelson Gómez, y Edgar Maestre, pretendían sabotear el 5º congreso de Bandera Roja, e introdujeron un recurso de amparo ante el TSJ para frenar la elección de la nueva directiva de Bandera Roja la cual tenía más de 2 años vencida. Con esta acción antirrevolucionaria pusieron el Partido en manos del régimen y sus instituciones legales y colocaron a Bandera Roja en un tira y encoje legal, el TSJ, en sentencias amañadas y entre gallos y media noche. Les entrega a la fracción o quinta columna la tarjeta electoral  de Bandera Roja para las elecciones de alcaldes y concejales del año 2013 y para la elección del 6 de diciembre del 2015 para la Asamblea Nacional». (Bandera Roja; Historia de Bandera Roja, 2012)

¿En qué podemos decir que se diferencian cada fracción? En nada sustancial, no se diferencian en nada de reseña ya que las respectivas figuras de cada corriente son  responsables de la línea oportunista de Bandera Roja desde hace décadas: ambas fueron partícipes de las línea programática de 1994, favorables a la adhesión a la CIPOML en 1994, ambas apostaron por la unidad en la MUD, e incluso la línea ideológica del Vº Congreso de Bandera Roja de 2012; por cuanto, más allá de las disputas es fiel reflejo de ambas expresiones.

Actualmente ambas las fracciones han recurrido como se ha visto al Tribunal Superior de Justicia para validar el derecho a poseer las siglas de la organización y la tarjeta electoral: ¡si señores, la justicia burguesa decide quién se queda con las siglas y el derecho a votar con las siglas del pretendido partido del proletariado y quién emite resoluciones pidiendo a sus militantes acatar la disciplina de partido!:

«Resolución N° 150414-076, mediante la cual se resuelve entre otros. Instar al Comité Central, al Comité político Nacional y demás órganos, de la organización con fines políticos BANDERA ROJA (BR), así como sus militantes, para que reconozcan como representante de la organización y por tanto facultado para presentar postulaciones ante este Órgano Electoral, al Secretario General de la organización, de conformidad con lo dispuesto en el Artículo 33 de los estatutos internos». (Gaceta Electoral de la RBV; Resolución, 14 de mayo de 2015)

En la facción de Gabriel Puerta Aponte, la falta de influencia entre las masas, la espantada general de militantes y el déficit de las finanzas hizo que su  facción de Bandera Roja lejos de tener los medios de comunicación de antaño para difundir su línea política, haya pasado de la edición de revistas y periódicos a la emisión de un blog y otras redes sociales gratuitas para cubrir su falta de capacidad para financiar otros medios. Imagínense hasta qué punto les han salido caros sus errores. Además de esto, debido al brusco cambio de línea que desde hace unos años ha obligado a llevar a la organización y a la renuncia de gran parte de sus principios de los inicios de la organización, Bandera Roja en dichos medios ha decidido retirar la mayoría de documentos precedentes a 2014, no pudiendo consultarse por ejemplo ninguno de los documentos de los congresos previos al Vº Congreso de Bandera Roja de 2012. Esta es una estrategia clásica del revisionismo en general para tapar sus vergüenzas:

«Uno de los rasgos que caracterizan a esta peculiar organización es la de no publicar los documentos de su partido: ni las tesis de sus plenos, congresos, ni nada importante sobre su línea, prueba de ello es que a día de hoy no tenemos los documentos del último IIIº «Congreso» de abril de 2015, ni de los anteriores, lo que indica que estos actos son reuniones donde prima el formalismo. Ellos argumentan que la no publicación de sus documentos es debido ¡«a cuestiones de seguridad»!, algo bastante estúpido ya que mientras afirman esto son conocidos por colgar fotos de su «Comité Central» en su página oficial, e incluso por actos como subir las fotos de actos «políticos» a las respectivas cuentas oficiales de cada integrante, con los que pueden ser identificados fácilmente sus cabecillas, por lo tanto la privacidad de sus «militantes» es nula, y sus excusas bastante malas. Además, ¿qué «riesgo a la seguridad» supone para una organización publicar su programa económico o su análisis de la economía internacional actual –o cualquier otra cuestión que un partido debe tocar–? Ninguno, por lo que todo esto son excusas para justificar su inoperancia en cuestiones de peso». (Equipo de Bitácora (M-L); ¿Por qué los de Reconstrucción Comunista (RC) nos copian las obras?, 2016)

El caso de Bandera Roja en Venezuela es igual al del actual PCE (m-l) en España, se trata de un partido nacido como pretendido partido marxista-leninista que con el devenir de los años degenera y su dirección revisionista teme publicar los documentos de los años 70 y 80 porque gran parte de sus tesis actuales van en contra de los principios que se mantenían entonces y eso perjudicaría cuando hacen apología de un pasado que ya no respetan:

«A diferencia del actual PCE (m-l), Elena Ódena promovía la publicación y popularización de los documentos del partido; el actual PCE (m-l) tiene la casual «manía» de esconder la mayoría de informes de sus plenos o de sus congresos así como sus resoluciones, existiendo solo contados documentos desde su fundación en 2006, aplicando la máxima cobarde de muchos partidos revisionistas de: «cuanto menos se publique menos podrán criticarnos...». (...) El actual PCE (m-l) solo es el heredero del viejo PCE (m-l) revolucionario, sino un club de amigos, vividores y oportunistas que sacan tajada de las siglas del partido y del heroico recuerdo que encierran sus antiguas hazañas. Cualquier ex militante de dicho partido de los 70 y 80 nos dará la razón, y cualquier militante honesto del mismo se dará cuenta en breve de lo mismo si de verdad tiene dos dedos de frente, coherencia, algo de conocimiento marxista y un mínimo de interés en conocer la verdad». (Equipo de Bitácora (M-L); Sobre la adquisición de las obras de Elena Ódena, 4 de marzo de 2016)

¿Por qué sino iba el supuesto partido del proletariado teme exponer la «gloriosa historia» de su partido? Solo los partidos revisionistas guardan silencio sobre su pasado». (Equipo de Bitácora (M-L)Bandera Roja y MVTC: Un repaso histórico a las posiciones ultraoportunistas de Bandera Roja, y una exégesis sobre la deserción del MVTC y su disolución en Bandera Roja, 1 de enero de 2017) 

martes, 11 de abril de 2017

Bandera Roja y la irrupción del «socialismo del siglo XXI» y el inicios de las tácticas desesperadas; Equipo de Bitácora (M-L), 2017


«Poniéndonos en contexto histórico. Según la historiografía de los revisionistas venezolanos, el «chavismo» es el resultado de la convergencia de las fuerzas de «izquierda» debido al ambiente del caracazo de 1989, pero esta «unión» es momentánea, espontánea, sin dirección ideológica y de carácter multiclasista. Esto queda evidenciado en 1992 con la intentona de golpe de Estado que prueba que el chavismo no poseía contenido teórico-práctico, se nutria del multiclasismo, su estrategia de toma del poder era de carácter putschista y su programa «para salvar el país» se basaba exclusivamente en la reforma del Estado, en ablandar las relaciones de producción capitalistas mediante la nacionalización de algunos sectores estratégicos para desde ahí incrementar de algún modo los programas de asistencia en general, en prometer una lucha contra la corrupción, etc.

Al encontrarse con la derrota, el chavismo cambia de estrategia, deja de apostar por el «golpe de Estado» y pasa a hacerlo por la «lucha parlamentaria» a través del partido Movimiento V República. Esta estrategia le valió al chavismo la aproximación y posterior asimilación de parte de los sectores de la burguesía venezolana que se veían perjudicados por las políticas neocoloniales del puntofijismo, parte de la que veía que el puntofijismo no tenía más recorrido político, de gran número de los pequeños burgueses y viejos intelectuales burgueses y parte de las capas populares engañadas, todo ello desembocando en la organización ecléctica-multiclasista que hoy conocemos como Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV). Para todo ello se valieron de un enjambre de teóricos que proponían presuntas «nuevas tesis» para la aplicación del «socialismo» acorde a las «condiciones específicas», estas tesis resultaron ser el mismo viejo revisionismo de siempre. Entre ellos «Heinz Dieterich», quién fuera asesor del gobierno chavista, y que pasa por ser el único teórico que dice tener una relación programática del «socialismo del siglo XXI» que según él se caracteriza en lo fundamental por más capitalismo y democracia burguesa:

«La democracia participativa, la economía democráticamente planificada de equivalencias, el Estado no clasista y, como consecuencia, el ciudadano racional ético-estético» (Heinz Dieterich; El socialismo del siglo XXI, 2001)

Es así, que la propuesta electoral del «Movimiento V República», predecesor del PSUV, al encontrarse con el poder va mutando hasta hacer del «socialismo del siglo XXI» su ideología fundamental, estas tesis eclécticas sirvieron para acrecentar al movimientos atrayendo a sujetos de todas las clases sociales: 1) para los empobrecido ofrecía programas de asistencia que aunque no resolvían las contradicciones inherentes a la sociedad venezolanas aliviaban en gran medida los padecimientos de las masas empobrecidas; 2) para la burguesía nacionalista y la pequeña burguesía veían en la nueva propuesta la salvaguardia de sus intereses, veían que no corrían ningún peligro bajo la nueva bandera, y que de hecho suponían un empuje para sus intereses frente a la burguesía compradora que ya había hegemonizado el mercado y la política venezolana en los años del puntofijismo.

Para finales de 1998, Bandera Roja ya con la irrupción definitiva del chavismo de la mano del revisionismo del «socialismo del siglo XXI», con la pérdida de la iniciativa ante una fuerza política como el chavismo que se presenta ante las masas como «izquierda» con unas propuestas similares, inicia un proceso de distanciamiento de Chávez y el chavismo hasta convertirse en un dispositivo opositor, es así como Bandera Roja de ser una partido revisionista-reformista pasa a adversar a los revisionistas-reformistas del «socialismo del siglo XXI» y de aquí a engrosar las filas de la reacción más retardataria de Venezuela, haciendo frente común con organizaciones que representan los intereses de la burguesía compradora al interior, y al exterior los intereses del imperialismo estadounidense.

En uno de los medios de Bandera Roja (BR), «Últimas Noticias», se podían leer epítetos como «mentiroso, chismoso y politiquero», de «cocinar un nuevo engaño contra los trabajadores», términos que sin duda no discutiremos sobre el chavismo, pero que no explicaban en profundidad ni su origen, ni sus apoyos sociales, ni sus fraudes teórico-prácticos. Para las elecciones de 1998 Bandera Roja no respalda a ningún candidato: ni a Hugo Chávez del MVR, quien a posteriori, junto con otros partidos formarían el PSUV; ni a Henrique Salas Römer de Proyecto Venezuela, partido herencia de COPEI que contaba con el apoyo de Acción Democrática, el otro partido tradicional. Aún así como demuestra el trabajo de aquél entonces y sus resultados, Bandera Roja no supo detener el avance del chavismo, que acabó instalándose en una parte considerable de la población –apoyo que de hecho a día de hoy desearía recobrar–. Todo marxista-leninista sabe que en los países donde la burguesía gobierna a través de disfraces marxistas y le da un toque socialista a sus medidas político-económicas, no queda más remedio que redoblar esfuerzos para derribar estos mitos, más cuando existe el peligro de ensuciar el nombre del socialismo y el comunismo. Pongamos el mismo ejemplo de Nicaragua, otro país bajo el mandato del «socialismo del siglo XXI»:

«Para que el movimiento marxista-leninista se afiance y pueda lograr desembocar en la revolución socialista en Nicaragua [Venezuela en este caso], deberá enfrentarse y derrotar tarde o temprano a la dirigencia burguesa del FSLN [PSUV en este caso] y revelar su carácter reaccionario ante las masas alienadas, por eso para tal trabajo se tendrá que exponer desde los temas de mayor enjundia hasta los más banales, desde los históricos a los presentes. Para ello el partido marxista-leninista nicaragüense deberá acabar con los mitos construidos por el revisionismo en la historia de Nicaragua e inclusive en la historia del propio FSLN, así como mantener una lucha constante tanto contra el imperialismo como contra cualquier rama oportunista del exterior de la que se alimentan los oportunistas locales, y que refuerza la dominación neocolonial de los imperialismos y el sistema capitalista en su totalidad en Nicaragua [Venezuela en este caso]». (Equipo de Bitácora (M-L); ¿Qué fue de la «Revolución Popular Sandinista»?; Un análisis de la historia del FSLN y sus procesos, 19 de julio de 2015)

Para lograr esto, en los trabajos de agitación, persuasión y demostración, el marxista-leninista deberá adecuarse al nivel cultural e ideológico de las masas:

«En todo este trabajo titánico de clarificación ideológica, movilización y organización de las capas trabajadoras al que se enfrentan los marxista-leninistas nicaragüenses, pedimos que se tenga paciencia y no den por sentado en las masas lo que ellos ya conocen –sobre todo en lo referente a los mitos del FSLN [PSUV en este caso]–. Pedimos que se tengan en cuenta los valiosos consejos de Dimitrov que nosotros hemos intentando implementar a la hora de crear esta obra; esto es, que se debe explicar todo cuantas veces haga falta y lo más sencillo posible, explicarlo de una manera y de otra hasta que se hagan entender y tratar de evitar extrapolar los esquemas y el lenguaje de las fórmulas librescas, y más bien conectar con la realidad y expresarla en un lenguaje marxista pero popular que refleje con cada palabra, con cada idea, los pensamientos y sentimientos de millones de hombres y mujeres». (Equipo de Bitácora (M-L); ¿Qué fue de la «Revolución Popular Sandinista»?; Un análisis de la historia del FSLN y sus procesos, 19 de julio de 2015)

Sobra comentar que Bandera Roja nunca entendió esta necesidad. Tiempo después, ante la imposibilidad de refutar al revisionismo del «socialismo del siglo XXI» y al verse desplazados del panorama político, Bandera Roja empezaría con prisa la ronda de contactos con los partidos opositores a Chávez para conformar una alianza política bajo las excusas más variopintas. Esto es una desviación brutal y peligrosísima en un país donde gobierna el revisionismo, pues solo le da alas para hacer demagogia ante sus fieles. El deber de un partido marxista-leninista siempre es denunciar y golpear en dos frentes tanto a los partidos que se autodenominan de derecha como a los partidos de la «izquierda domesticada», siendo este axioma aún más importante si en este caso uno de esos partidos revisionistas de pseudoizquierda está en el gobierno:

«Todos los países tienen en la mentalidad colectiva de los trabajadores muchos mitos arraigados, inclusive de grupos y figuras pseudocomunistas nacionales, es necesario desmontar estos mitos ya que de otro modo se quedan incrustados en la mente de los trabajadoras e identifican erradamente conceptos como: lucha de clases, libertad, democracia, violencia, revolución, socialismo, marxismo, o comunismo y otros con experiencias erradas de grupos antimarxistas y el concepto que estos le daban. Es decir que si es importante explicar las mentiras de la llamada «derecha» de que «no existe alternativa al capitalismo», o desmontar teorías falsas sobre las causas de la crisis, no es menos importante desmontar las mentiras y mitos de la falsa «izquierda», que hace que los trabajadores adopten posiciones erradas creyendo que ciertos conceptos y poses son las correctas por desconocimiento o bajo la resignación que es a lo máximo que pueden aspirar según les enseñan estos embusteros. La refutación de los programas, proclamas y mitos de las organizaciones políticas que sean: desde los de la derecha filofascista y más rancia, hasta la de los grupos semianarquistas aventureros y terroristas». (Equipo de Bitácora (M-L); Una reflexión necesaria sobre las FARC-EP, los acuerdos de paz y la historia de las guerrillas en Colombia, 2016)

Por otro lado durante los primeros años del chavismo, hay hechos que demuestran las fuertes desviaciones ideológicas de Bandera Roja (BR) y del oportunismo de su dirección ante la desesperación de verse cada vez más desplazados. Si bien en 1988 había fundado el Movimiento Democrático Popular (MDP) como un frente y como plataforma legal para que Bandera Roja pudiera presentarse en las elecciones –lo cual es lógico–, a partir de las elecciones presidenciales de 1993 empiezan a presentarse en coalición como BR/MDP –lo cual también es aceptable–. Pero a partir de la legalización de Bandera Roja en 1994 la dirección de la misma vio la oportunidad de aprovechar la poca influencia cosechada en ese frente del MDP para incorporar a sus simpatizantes y votantes al partido ahora legal y disolver el frente: así en el año 2000 el MPD se disuelve oficialmente dentro de BR. Esto indica que se seguía la práctica revisionista de borrar las fronteras entre el partido y organizaciones de masas, y que se adolecía de un fuerte cortoplacismo como es el hecho de meter en el partido a cualquier que haya simpatizado con las políticas del frente:

«La Kominform considera que la dirección del Partido Comunista de Yugoslavia revisa la doctrina marxista-leninista sobre el partido. Según la teoría marxista-leninista, el partido es la fuerza dirigente principal en el país, con programa propio y sin diluirse en la masa de los sin partido. El partido es la forma superior de organización y el arma más importante de la clase obrera. Pero en Yugoslavia es el frente popular y no el partido comunista es el que está considerado como la fuerza principal dirigente en el país. Los yugoslavos rebajan el papel del partido comunista; lo diluyen, en efecto, en el frente popular de los sin partido que comprende elementos muy diferentes desde el punto de vista de clase –obreros, campesinos, trabajadores con una explotación individual, kulaks, comerciantes, pequeños industriales, intelectuales burgueses, etc.– así como grupos políticos de todo tipo, incluso ciertos partidos burgueses. Los dirigentes yugoslavos se empeñan en no reconocer lo erróneo de su orientación, según la cual el Partido Comunista de Yugoslavia no puede ni debe tener su proprio programa particular, sino que debe contentarse con el programa del frente popular. (...) Los dirigentes del Partido Comunista de Yugoslavia repiten los errores de los mencheviques rusos respecto a la disolución del partido marxista en la organización de las masas de los sin partido. Todo esto demuestra la existencia de tendencias liquidadoras respecto al Partido Comunista en Yugoslavia. La Kominform considera que esa política del Comité Central del Partido Comunista de Yugoslavia amenaza la propia existencia del éste como partido comunista y, en fin de cuentas, lleva consigo el peligro de la degeneración de la República Popular de Yugoslavia». (Kominform; Resolución: «Sobre la situación en el Partido Comunista de Yugoslavia», 28 de junio de 1948)

Para los marxista-leninistas es importantísimo saber que es un frente y saber qué uso tiene como hemos explicado en infinidad de ocasiones en nuestros diversos documentos. De otro modo los falsos marxista-leninistas seguirán haciendo el ridículo como históricamente lo han hecho en las alianzas de frente». (Equipo de Bitácora (M-L); Bandera Roja y MVTC: Un repaso histórico a las posiciones ultraoportunistas de Bandera Roja, y una exégesis sobre la deserción del MVTC y su disolución en Bandera Roja, 1 de enero de 2017)

Los métodos para la reeducación de la burguesía nacional «patriótica»; Equipo de Bitácora (M-L), 2015


«A eso debemos sumarle que los revisionistas coreanos copiaron la teoría revisionista china de que no hacía falta expropiar a las clases explotadoras, apostando por una transición «pacífica» de las clases explotadoras al «socialismo»:

«Desde el principio nuestra política con respecto a los capitalistas nacionales no sólo era llevar a cabo la revolución democrática antifeudal y antiimperialista con ellos, sino también estar junto a ellos en la sociedad socialista y comunista. (...) Teniendo en cuenta sus características en nuestro país, nuestro partido adoptó la línea de la reforma de los comerciantes y fabricantes capitalistas bajo líneas socialistas, en lugar de expropiarlos». (Kim Il Sung; Fortalezcamos aún más el sistema socialista de nuestro país, 25 de septiembre de 1972)

Algo que iba en contra de los axiomas básicos del marxismo, siendo una característica clásica del oportunismo de derecha:

«Los obreros dirán a los comunistas –y con razón–: si tenemos soviets, y los soviets son órganos de poder, ¿no se podría estrechar a la burguesía y expropiarla «un poquito»? Los comunistas serán unos redomados charlatanes si no emprenden el camino de expropiación de la burguesía cuando existan soviets de diputados obreros y campesinos. (...) ¿Se puede y se debe renunciar a la expropiación de la burguesía en el futuro, cuando existan soviets de diputados obreros y campesinos? No, no se debe». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; La revolución en china y las tareas de la Komintern, 1927)

Los principales actores internacionales en el «proceso de paz» colombiano: el papel de Cuba, apadrinado de la guerrilla; Equipo de Bitácora (M-L), 2016



«Los regímenes que más han animado a las FARC-EP a continuar por este «proceso de paz» han sido: Venezuela, Cuba, Ecuador, Bolivia, Nicaragua, para los cuales las FARC-EP y el ELN declaran que son un referente ideológico. Pero en realidad es algo que todo el lector conoce y de lo cual no merece que profundicemos. Obviamente cada país ha tenido unos intereses en sostener a la guerrilla, y cada uno ha ido cambiando su posición sobre la guerrilla, la propia Venezuela o el propio Ecuador han tenido posiciones muy cambiantes respecto al apoyo o condena del movimiento guerrillero. Pero como decimos no merece la pena analizar esto, que es sin duda consecuencia de las relaciones entre burguesías nacionales y el uso del fenómeno FARC-EP para agredir a las burguesías vecinas o para reforzar un discurso más cercano a la pose pseudorevolucionaria y al elemento susceptible de ser de «izquierda» o «bolivariano».

viernes, 7 de abril de 2017

Crítica al rol de «héroe» desconectado con la realidad, utópico e idealista en las obras culturales


«Ser ingeniero de almas quiere decir tener las plantas firmemente apoyadas en el suelo de la vida real. Y significa, a la vez, romper con el romanticismo a la antigua, con el romanticismo que representante de una vida inexistente y personajes inexistentes, que llevaba al lector a evadirse de las contradicciones y del dogal de la vida, lanzándolo al mundo quimérico, a un mundo de utopía. A nuestra literatura, que tiene los pies plantados sobre sólidos cimientos materialistas, no puede ser ajeno el romanticismo; pero es un romanticismo de tipo nuevo: el romanticismo revolucionario. Decimos que el realismo socialista es el método fundamental de la literatura y de la crítica literaria soviéticas, pero supone que el romanticismo revolucionario debe integrar la creación literaria como una de sus partes constitutivas, porque toda la vida nuestro Partido, toda la vida de la clase obrera y su combate consiste en unir el trabajo práctico más severo, más razonado, al heroísmo a las perspectivas grandiosas. Nuestro Partido ha sido siempre fuerte porque unió y une el espíritu práctico más riguroso a las perspectivas más amplias, a la marcha continua hacia el futuro, a la lucha por construcción de la sociedad comunista. La literatura soviética debe saber representar a nuestros héroes, debe saber mirar hacia nuestros mañanas. Y esto no es entregarse a la utopía, porque nuestros mañanas se preparan desde hoy por un trabajo consciente y metódico». (Andréi Zhdánov; Sobre la literatura; Discurso pronunciado en el Primer Congreso de Escritores Soviéticos, el 17 de agosto de 1934)

martes, 4 de abril de 2017

Por mucho que teoricen en contra los revisionistas, el socialismo implica resolver la contradicción antagónica existente entre la burguesía y el proletariado

El líder del revisionismo chino Mao Zedong junto al líder revisionismo rumano Nicolae Ceaușescu durante 1971

«Con el triunfo de la revolución, el proletariado derroca a la burguesía del poder y la expropia. En las condiciones del socialismo, en cualquier situación y circunstancia, los intereses de la burguesía como clase no tienen nada que ver con los intereses del pueblo. Son ya, en todos los aspectos y relaciones entre ellas, dos fuerzas radicalmente contrarias, la contradicción entre ellas es una contradicción fundamental, antagónica.

Debido a su concepción marxista-leninista sobre esta importante cuestión, el Partido y el camarada Enver Hoxha descubrieron y desenmascararon las «teorizaciones» del pensamiento Mao Zedong, que pretendía negar la necesidad de una clara y categórica definición del carácter de las contradicciones en el socialismo. Según el pensamiento Mao Zedong, en el socialismo existiría la posibilidad de que el proletariado estableciera alianzas, acuerdos y colaboración con la burguesía para transformarla en participante y compañera de viaje durante todo el período de la construcción socialista. Para el pensamiento Mao Zedong sería la propia burguesía la interesada en tal cosa debido a su supuesta doble naturaleza de explotadora simultáneamente a la de trabajadora. Por eso, según el pensamiento Mao Zedong, las contradicciones con ella no serían contradicciones antagónicas fundamentales, sino un ensamblaje entre las contradicciones antagónicas y las no antagónicas, que no pueden diferenciarse ni existir sin las otras. Con este tratamiento ecléctico el pensamiento Mao Zedong pretendía en esencia tratar la contradicción entre la clase obrera y la burguesía como una contradicción no antagónica, lo que los revisionistas chinos han utilizado y utilizan como máscara teórica de su línea oportunista de colaboración de clase con la burguesía y de desarrollo del capitalismo en China. La teoría marxista-leninista y la experiencia de la construcción del socialismo científico demuestran que no es cierta en absoluto la doble naturaleza de la burguesía. Esta se caracteriza única y continuamente como una fuerza reaccionaria que, pese a haber sido derrotada, jamás renuncia, en ningún momento, a la idea de reconquistar el poder. Por consiguiente, la contradicción con la burguesía o con sus remanentes es una contradicción profundamente antagónica y sólo eso». (Ismail Lleshi; El Partido del Trabajo de Albania sobre el tratamiento y la correcta solución de las contradicciones en la sociedad socialista, 1984)